
Vaciando el humor que circula en mis venas,
Transfundiendo la hiel de la infesta sangre
Que parasitando me encadena a ti.
Como venenosa hiedra trepaste en mi cuerpo
Echando raíces al pecho adheriste,
Neurálgico punto: calaste muy hondo,
cual zombi viviente tus pasos seguí.
En satánico rito la mente alienaste
Sesgada sin rumbo, sin norte - sin sur
Quebrando el destino vestí gris tristeza
Maquillando la mueca de inocencia feliz.
De agua bendita rociaré mi cuerpo: el tuyo
Para exorcizarlo de tu voluntad,
Flagelaré el huésped que succiona la esencia
la misma que un día muté para ti.
1 comentario:
Excelente Liliana. Realmente me gustó. Misteriosamente me recuerda alguna poesía que jamás escribí, pero que me hubiera gustado escribir. Me sorprendiste.
Gracias por ello!!!
Alicia.
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