Sylvia Plath

rojos ríos huyen del verdugo cuerpo.
El horror de lo finito es eterno,
se cuela entre las carnes
infectando todo a su paso.
Desintegrada la onírica muralla
cae.
Cada golpe engendra miles.
Las brujas del destino horadan
aquel bosque de infancia,
el idílico Eliseo se destruye,
parcas, ajadas, deshechas, idas
acobardan sus plumajes.
La lanza de la realidad me atraviesa:
nunca he sido lo debido, ni lo querido.
La perfección ha volado en las alas
del imposible.
Y yo aquí... impotente,
imprecisa,
débil,
no puedo seguirla.
8 comentarios:
Cuántos puedes decir: Ha sido lo debido, lo querido, lo desead???
creo que pocos, quien puede decirle debe sentirse afortunado.
Un poema doloroso pero hermoso a la vez.
Besos Mil,
Verónica
La perfeccióm amiga, es solo estrella polar...impactante poema se grabó en mi mirada
Un fuerte pero real.
Un beso
Gracias Verónica:
y hay tanto para decir sobre el dolor.
Un beso grande
Liliana
Stella:
tanto cuesta esa estrella polar, ni verla podemos a veces :))
Liliana
Un beso enorme y gracias por tu amistad María :)
Liliana
EL DOLOR LLENA COMO LLENA LA RISA EN EL ROSTRO.
buen poema, sentido y lleno de sentimiento.
adsorbi de ese dolor un poco para dejar el mio.
me gustó.
SANTOAMOR
Gracias Juan; el dolor que todos sentimos y expresamos de diferentes maneras quizás,.
Besotes
Liliana
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