Hacia abajo





Hacia abajo
la mirada se despeña incierta,
no hay soles que alumbren
ni lunas que paseen,
hasta las estrellas apretujan
magnitudes
-escapándose del hastío.

Y vamos
escarbando pesares,
reflejando sonrisas ajenas,
protegiéndonos de la luz
que desgrana la realidad.

Y otros
cohabitan risas,
imaginan ser centro y esquina
de un mimético mundo.

Hacia abajo
no duele el hoy

el cielo sigue siendo azul.




**foto de Eva Lewitus

1 comentario:

julia del prado morales dijo...

Esperanza en este poema, mi querida amiga

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